Desayuno en Tiffany’s

portada libro desayuno en tiffanys con taza de té y guirnalda de luces

Título original: Breakfast at Tiffany’s
ISBN: 978-84-945709-0-2
Número de páginas: 112
Tipo de edición: rústica con solapas
Sello: Libros del Zorro Rojo

¡Por fin! Después de dos años en la lista de pendientes, le llegó el turno a Breakfast at Tiffany’s. La verdad es que no había encontrado una edición satisfactoria en Uruguay. No me gustaba cómo estaba hecho el libro, no me gustaba la traducción, o la portada era tétrica —Si, juzgo a los libros por su portada. Al menos a veces—. Cuando estaba a punto de encargarlo en su idioma original por Amazon, me tropecé con esta joya de Libros del Zorro Rojo en la librería Escaramuza de Montevideo. Fue amor a primera vista.

Sin duda es uno de los libros más lindos que vi en mi vida. Las ilustraciones son de Karen Klassen, una ilustradora canadiense. Portadas plateadas, y una imagen de Holly Golightly en todo su esplendor. Además lo titularon Desayuno en Tiffany’s, y no Desayuno con diamantes. Eso es un gran punto a favor, porque nos da una pista de que la traducción —y la edición en general— es bastante cuidada. Si a eso le sumamos la tipografía clara y el papel de altísima calidad, hablamos de una verdadera obra de arte —y no se puede esperar menos del Zorro Rojo—.

GUIRNALDA DE LUCES. PÁGINA DE DESAYUNO EN TIFFANYS CON ILUSTRACIÓN DE KAREN KLASSEN
Desayuno en Tiffany’s – Ilustración de Karen Klassen

A través de los ojos de un deslumbrado narrador sin nombre conocemos a Holly Golightly. Uno de los personajes más icónicos de la literatura moderna. Holly representa el mundo de la decadencia, el lujo y la frivolidad. Se fue de su hogar a los catorce años, y con solo diecinueve ascendió a la cúspide social neoyorkina de los años 50.

Nadie está muy seguro de dónde salió; y el ambiente vápido, las fiestas escandalosas y los amigos de una sola noche no son el lugar ideal para averiguarlo. Pero eso es precisamente lo que atrae a Holly Golightly a ese mundo; el misterio y la posibilidad de reinventarse. 

Reinvención es realmente la palabre clave. Holly Golightly es algo diferente según el cristal con el que se la mire. Pero su reinvención es superficial. Aunque sepa cautivar, en el fondo sabe que todo es efímero. Sabe que nada de lo que tiene es real, y por eso vive su vida de modo que en cualquier momento puede tomar sus posesiones e irse.

desayuno en tiffanys ilustración de karen klassen con planta suculenta cactus
Desayuno en Tiffany’s – Ilustración de Karen Klassen

Por eso insiste en que el gato no le pertenece. Por eso sus ojos están siempre cubiertos, por eso se rehúsa a mostrar el más mínimo signo de vulnerabilidad.

El narrador —o Fred, como lo llama Holly— capta perfectamente sus diferentes facetas. Y creo que como lectores las vamos descubriendo junto a él. Más allá de la atracción que siente y el deslumbramiento inicial, entiende las sutilezas de su carácter. Así, reconocemos el momento en el que Holly Golightly casi se desmorona. Cuando su frágil mundo de perfume y diamantes colapsa y vemos por primera vez un ser humano. En ese preciso momento la historia se vuelve hermosa. Cuando parece que Holly no puede mantener más la farsa, es cuando aparece más de una posibilidad. ¿Se convertirá en un enigma para siempre? ¿O logrará encontrar su lugar en el mundo?

Si llegaron tardísimo a la fiesta igual que yo… recomiendo. Es un libro que vale mucho la pena.

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2 comentarios

  1. Creo que realmente Holly Golightly es una versión femeninda de Gatsby, ¿alguna vez has pensado en las similitudes que tienen? Sé que Capote es posterior a Fitzgerald… No sé si es un caso de inspiración consciente o inconsciente, pero la relación existe.

    Muy lindo como siempre tu reseña

    1. Es verdad. Ambos son genios de la reinvención. Ambos vienen de un pasado completamente desconocido, y en ambos casos aparece un personaje de ese pasado misterioso que pone un poco en contexto al personaje. No he leído nada al respecto, pero creo que Capote debe haber sido admirador de de Fitgerald (después de todo, ¿quién no?).
      Gracias por el comentario

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